La franquicia está en venta. Eso no es novedad. Se ha convertido en la cuarta franquicia que se encuentra en esta situación de la NBA. Los rumores decían que Michael Jordan se podría hacer con la mayoría del accionariado y controlar completamente la franquicia aunque carecía, quien lo diría, del capital necesario para asumir el coste.

Ahora es el mítico jugador el que quiere desvincularse del futuro de los Bobcats abriendo el paso a nuevos posibles compradores. La situación en Charlotte parece tensa, pero sin embargo, el equipo sigue dando sorpresas y alegrías a sus aficionados.
Según publica Espn, marzo podría ser la fecha fijada para el devenir de una franquicia joven que hasta la fecha no ha logrado grandes metas aunque el camino hacía los playoff parece más despejado que nunca.
La incertidumbre de quien será el dueño no sólo afecta a la parte más empresarial de la franquicia sino también al posible futuro deportivo. Larry Brown vino de la mano de Michael Jordan gracias a los contactos que este tenía en la Universidad de North Carolina. ¿Permanecerá el entrenador que tan buenas cosas está dejando en los Bobcats?, ¿Vendrá un coach nuevo con los compradores?. Parece que no sólo se hipoteca el accionariado del equipo si no también su devenir deportivo.Me comentaba Miguel Ángel Paniagua vía Twitter que la franquicia se ha devaluado. Bob Johnson la compró por 300 millones y ahora vale 280. Esto hace que el propietario busque las mejores opciones para deshacerse de los Bobcats. Una franquicia recordemos de porcentajes negativos lo que dificulta su venta.

Parece ser que en marzo sabremos que pasa con el futuro de esta franquicia tanto el empresario como el deportivo.
FUENTE| Espn.com y twitter de Paniagua http://twitter.com/pantxopaniagua
FOTOS| nba.com
















